Esta práctica
corresponde a la charla y actividades preparadas por Chusico, debido a nuestro
horario este no pudo realizar la charla en nuestro grupo por lo que la impartió
el profesor de habilidades.
Durante esta sesión se
trabajaron técnicas para perder el miedo a hablar en público y para esto
realizamos algunas actividades entre toda la clase. Lo primero que hicimos fue trabajar el éxito y el fracaso, para esto
fueron necesarios tres voluntarios para que salieran de clase. Mientras ellos
estaban fuera se nos dieron instrucciones para que cuando el profesor hiciera
un gesto u otro aplaudir o abuchearles.
Al experimentar el que
la gente les aplaudiera unos dijeron que no sabían que hacer, que se suponía
que tenían que hacer por lo que era una situación algo incómoda y otros
permanecían inmóviles a los aplausos. Y en cuanto fueron abucheados uno de
ellos tomó una posición algo más agresiva como de defensa y los demás igual que
anteriormente no sabían que hacer ante esta situación.
No estamos
acostumbrados a que nos aplaudan o que nos alaguen por algo que hemos hecho por
lo que cuando nos encontramos ante esa situación se puede convertir incómoda al
no saber cómo tenemos que reaccionar, y cuando nos dicen algo que está mal o
nos abuchean podemos mostrar una actitud pasiva y no intentar solucionar
aquello que no hemos hecho bien, una situación asertiva o cómo pasó en clase
una posición agresiva porque sentimos que nos están atacando, lo que puede
hacer que nos sintamos mal.
Durante esta parte de
la actividad varias personas tuvieron problemas a la hora de abuchear a los
compañeros, explicaron que para ellos no es una situación agradable que alguien
le abuchee por lo que no querían hacerle pasar por ese momento a sus compañeros.
Aunque el profesor indicó que podía ser que estas personas tengan dificultades
para expresar las cosas negativas, ya sea a sus amigos o dentro del grupo de
trabajo.
En la siguiente
actividad participamos toda la clase, nos pusimos en un círculo para poder
vernos todos y el profesor indicó que diéramos un paso adelante a lo que nadie
respondió puede ser por vergüenza de encontrarte en el centro de todas las
miradas de la clase o por otras razones. Aquí empezamos a trabajar en parejas en
una juego en el que coincidíamos en un gesto teníamos que felicitarnos. Bajo
nuestro punto de vista este juego pudo servir para que nos diéramos cuenta que
a veces las cosas cuestan pero cuando algo te sale bien después de intentarlo
varias veces te sientes satisfecho con lo que has hecho. Lo que llamaban
“equivocarse fuerte”, nos equivocamos pero no nos venimos abajo seguimos
intentándolo. Esto nos cuesta a veces porque pretendemos tirar la toalla sin
intentarlo, pero siempre tenemos que seguir probando hasta que salga bien.
Otra cosa que
trabajamos fue un ejercicio en el que era muy fácil abandonar, en este solo
podíamos hablar haciendo preguntas, te puedes equivocar pero siempre continuas
haciéndolo, a veces te frustras porque lo intentas y sin darte cuenta no puedes
hacerlo pero por otra parte te enseña que equivocarnos no significa que se
acabe todo sino que tenemos que seguir y probar a remediar los errores que
hemos cometido.
Y por último un
ejercicio por grupos, pero todos en la parte de abajo en la clase. El estar
todos en la parte de debajo de la clase nos hace sentirnos mejor, sentir menos
presión a la hora de hablar frente a la clase. Nos pusimos en grupo y tuvimos
que responder a la pregunta ¿Qué es el trabajo social?, pero de diferentes maneras.
En nuestro caso nos tocó responder a la pregunta interpretando que estábamos en
un funeral, algo que cuesta porque tenemos que poner un semblante muy serio
pero estás intentando esconder la sonrisa que aparece cuándo te pones nervioso.
Cada grupo interpretaba un papel, podría ser para darnos cuenta de que no
hacemos el ridículo a hacer juegos de rol por ejemplo si no que, nosotros mismos,
pensamos que lo estamos haciendo lo que nos causa nervios, miedo y el no querer
participar.
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