"Lo más importante de la comunicación es escuchar lo que no se dice."
Peter Drucker

domingo, 15 de marzo de 2015

PRÁCTICA 2.

En esta práctica del 27 de febrero, el objetivo principal fue conocer en profundidad cuáles son nuestros miedos, lo que nos causa tristeza y rabia.
Para realizar la práctica nos colocamos sentados en sillas en un círculo para favorecer el contacto visual con nuestros compañeros y así facilitar la comunicación.

A continuación, el profesor nos repartió tres papeles en los cuales debíamos escribir lo que nos causaba rabia, tristeza y miedo .Y dejábamos cada papel en su bolsa correspondiente. Después todos nosotros teníamos que coger un papel al azar, los papeles eran anónimos, de cada bolsa. Cuándo cada uno teníamos un papel pasábamos a leerlos en alto y decir nuestro consejo o le que haríamos nosotros en esa situación.

Una de las cosas que más nos causó impresión, fue que al poner en común los papeles vimos cómo muchos de los papeles coincidían, ya que todos, al fin y al cabo, tenemos las mismas preocupaciones. En segundo lugar, otro de los puntos a destacar era que muchas personas se encontraban con la dificultad de dar consejos y que les costaba realizar el esfuerzo, pero pensamos que es por lo anteriormente mencionado. En tercer lugar, algunas personas, finalmente reconocieron sus miedos al hablar en público, ya que antes no se habían puesto a pensar en ello. En último lugar, hay que destacar que unas personas pueden tener miedo a algo, y sin embargo, a nosotros nos cause rabia, o viceversa.

En nuestro grupo, pensamos que esta práctica tenía la facilidad de que al ser anónima, podíamos escribir con toda sinceridad lo que nos preocupa, ya que sería diferente si tuviéramos que mencionarlos en público. Nos ayudó bastante a la hora de conocernos y el saber darnos consejos a nosotros mismos. Todas nosotras estamos de acuerdo en que es más sencillo dar consejos a otras personas sobre un tema concreto, y, sin embargo, cuando nosotros tenemos un problema, nos cuesta resolverlo. 
También, hay que destacar el hecho de que al conocer tanto los miedos propios como los ajenos, esto nos ayuda a soltarnos y a perder el miedo al hablar en público, ya que siempre tendemos a pensar en que los demás no tienen preocupaciones, y únicamente las tenemos nosotros.

Esta práctica, nos pareció realmente interesante por el hecho de ser consciente de que todos, al fin y al cabo tenemos los mismos miedos, nos entristecemos y nos enfadamos, en general, por  las mismas cosas. Todos nos pusimos de acuerdo en que es difícil poder afirmar que algo nos da miedo, rabia o tristeza, por lo que su objetivo era conocernos en profundidad y ayudarnos a dar consejos a otras personas sobre cosas que a nosotros también nos pueden llegar a afectar.

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