En esta práctica del 27 de febrero, el objetivo
principal fue conocer en profundidad cuáles son nuestros miedos, lo que nos
causa tristeza y rabia.
Para realizar la práctica nos colocamos sentados en sillas
en un círculo para favorecer el contacto visual con nuestros compañeros y así
facilitar la comunicación.
A continuación, el profesor nos repartió tres papeles en los
cuales debíamos escribir lo que nos causaba rabia, tristeza y miedo .Y
dejábamos cada papel en su bolsa correspondiente. Después todos nosotros
teníamos que coger un papel al azar, los papeles eran anónimos, de cada bolsa.
Cuándo cada uno teníamos un papel pasábamos a leerlos en alto y decir
nuestro consejo o le que haríamos nosotros en esa situación.
Una de las cosas que más nos causó impresión, fue que
al poner en común los papeles vimos cómo muchos de los papeles coincidían, ya
que todos, al fin y al cabo, tenemos las mismas preocupaciones. En segundo
lugar, otro de los puntos a destacar era que muchas personas se encontraban con
la dificultad de dar consejos y que les costaba realizar el esfuerzo, pero
pensamos que es por lo anteriormente mencionado. En tercer lugar, algunas
personas, finalmente reconocieron sus miedos al hablar en público, ya que antes
no se habían puesto a pensar en ello. En último lugar, hay que destacar que
unas personas pueden tener miedo a algo, y sin embargo, a nosotros nos cause
rabia, o viceversa.
En nuestro grupo, pensamos que esta práctica tenía la
facilidad de que al ser anónima, podíamos escribir con toda sinceridad lo que
nos preocupa, ya que sería diferente si tuviéramos que mencionarlos en público.
Nos ayudó bastante a la hora de conocernos y el saber darnos consejos a
nosotros mismos. Todas nosotras estamos de acuerdo en que es más sencillo dar
consejos a otras personas sobre un tema concreto, y, sin embargo, cuando
nosotros tenemos un problema, nos cuesta resolverlo.
También, hay que destacar el hecho de que al conocer tanto
los miedos propios como los ajenos, esto nos ayuda a soltarnos y a perder el
miedo al hablar en público, ya que siempre tendemos a pensar en que los demás
no tienen preocupaciones, y únicamente las tenemos nosotros.
Esta práctica, nos pareció realmente interesante por
el hecho de ser consciente de que todos, al fin y al cabo tenemos los mismos
miedos, nos entristecemos y nos enfadamos, en general, por las
mismas cosas. Todos nos pusimos de acuerdo en que es difícil poder afirmar que
algo nos da miedo, rabia o tristeza, por lo que su objetivo era conocernos en
profundidad y ayudarnos a dar consejos a otras personas sobre cosas que a
nosotros también nos pueden llegar a afectar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario